Qué es el hosting en la nube (cloud)

Nubes blancas y azules que simbolizan el Hosting en la nube

Si estás buscando hosting o conoces el mundo del alojamiento ẃeb, es posible que hayas oído hablar del cloud o hosting en la nube.  El hosting en la nube va a cambiar el mundo del alojamiento web a mejor durante los próximos años, pero… ¿cómo y por qué?

Veamos las diferencias entre un hosting tradicional y un hosting en la nube. (Léete antes este artículo sobre Hosting Compartido o Dedicado si quieres entenderlo todo mejor…)

Hosting Tradicional

En un hosting tradicional, contratas un paquete con un precio cerrado y te olvidas de todo lo demás. Solamente tienes que preocuparte de crear tu web. Los paquetes de hosting tradicional más utilizados, también conocidos como paquetes de alojamiento compartido, son ideales para principiantes porque permiten tener una web online en unas pocas horas. No requieren de ningún conocimiento técnico. Se les llama compartido porque muchas webs diferentes comparten un mismo entorno tecnológico (un mismo ordenador).

A medida que pasa el tiempo, siempre hay algunos proyectos web que van bien y aumentan su número de visitas. Eso suele suponer un pequeño problema con los hostings compartidos, ya que cuando una de las webs que comparte alojamiento con las demás aumenta sus visitas, aumenta su necesidad de recursos y por tanto el resto de webs con las que comparte ordenador van peor. La web que ha mejorado en tráfico tampoco funciona bien porque no puede o no le permiten aprovechar al máximo los recursos. En ese momento, las empresas de hosting suelen recomendar pasarse a un hosting dedicado.

Con un hosting dedicado, solucionamos el problema durante un tiempo, hasta que nuestra web vuelva a crecer y necesitemos más recursos, momento en el cuál necesitaremos contratar un servidor dedicado maś potente todavía.

¿Te das cuenta del problema que supone este enfoque tradicional? Tranquilo, te lo explicamos con una analogía:

Imagina que 10 webs comparten alojamiento. Las webs están en un extremo de una carretera. La carretera es el hosting (servidor) que comparten, y el responsable de mantener la carretera es la empresa de hosting que las 10 webs han contratado. Los visitantes viven en el otro extremo de la carretera y tienen que cruzarla en coche para visitar cualquiera de las webs del servidor.

Digamos que la carretera tiene dos carriles por los que circulan todos los coches que quieren acceder a las webs. Todo va bien hasta que una de esas 10 webs cuelga unas fotos de gatitos jugando con ovillos de lana, y de repente el número de visitantes aumenta de forma descomunal. Como solamente hay una carretera (servidor compartido), todo el mundo que va por esa carretera va más lento, y el resto de webs se quejan al responsable de mantener las carreteras en buen estado (el que vende el hosting).

El que vende el hosting le dice a la web que ha colgado las fotos: “tranquilo, te construiremos una carretera para ti solo”. Esa carretera es un hosting dedicado, solamente disponible para los visitantes de la web con fotos de gatitos. El propietario de la web de fotos pagará más cada mes, y a cambio tendra una carretera de 2 carriles para él sólo. Eso soluciona el problema… hasta que esa carretera dedicada se colapse de nuevo. ¿Pero que pasa cuando la gente ya no mira más fotos de gatitos porque han pasado de moda? Pues que el propietario de la web tiene un contrato con 2 carriles para él solo para un año… y eso no se lo puede permitir.

¿Cómo soluciona este problema el hosting en la nube o cloud hosting?

 En un hosting en la nube, los recursos que te da tu proveedor de hosting, en este caso la empresa que mantiene las carreteras, son totalmente dinámicos. Esto quiere decir que pagas solamente por lo que tu web utiliza. Si necesitas dos carriles durante un día, puedes pagar esos dos carriles un sólo día y volver después a compartir carriles con todo el mundo. Además, el hosting en la nube se caracteriza por tener una tecnología que permite crear y eliminar carriles de una carretera en unos minutos, de modo que nunca nadie tiene que esperar, ni pagar durante un año lo que no usa.

¿Que hay un atasco? Se crea un nuevo carril en 2 minutos y se descongestiona el tráfico de visitantes. ¿Que ya no hay tanta gente? Se destruye el carril y no se dilapidan recursos innecesariamente.

El único problema del hosting en la nube, de momento, es que tiene más complejidad para usuarios no técnicos. Con el tiempo, lo más probable es que el hosting tradicional desaparezca, y que el hosting en la nube se simplifique y sea apto para personas no técnicas…

¿Cuál es nuestra recomendación?

No te compliques, si tienes un proyecto sencillo o no tienes una persona experta en sistemas, contrata un hosting tradicional. Más adelante, cuando tu proyecto despegue, ya podrás migrarlo a un hosting en la nube, no te preocupes.

Si realmente sabes lo que haces, y dominas de servidores y conceptos técnicos del mundo web, entonces puede que te interese un hosting en la nube.

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